Una trayectoria reconocida
Las esculturas de Ursicino Martínez han recorrido numerosos espacios culturales dentro y fuera de Castilla y León. Cada exposición ha sido una oportunidad para mostrar no solo la calidad técnica de su obra, sino también la profundidad espiritual y humana que la caracteriza.

Presencia en la Montaña Palentina
Las primeras muestras de Ursi tuvieron lugar en su tierra natal. Allí, en pueblos y centros culturales cercanos, se gestó el reconocimiento inicial hacia un artista que supo transformar la vida cotidiana en símbolo artístico. Estas exposiciones locales fueron el germen de una trayectoria que pronto trascendería fronteras.

Reconocimiento en Castilla y León
Con el tiempo, su obra comenzó a formar parte de exposiciones en capitales de provincia y espacios institucionales de la comunidad. En estos escenarios, sus esculturas convivieron con otras expresiones de arte contemporáneo, consolidando a Ursi como una voz propia dentro del panorama regional.

Proyección nacional
Varias exposiciones itinerantes llevaron sus piezas a ciudades como Madrid y otras capitales españolas, donde su estilo sobrio y cargado de simbolismo encontró eco entre críticos y público. La fuerza expresiva de sus mineros y atletas destacó en un contexto artístico que buscaba autenticidad y conexión con lo humano.

Encuentrosd internacionales

Encuentros internacionales
Aunque su obra estuvo siempre muy vinculada a la tierra que le vio nacer, algunas de sus piezas viajaron al extranjero, participando en muestras colectivas que difundieron su legado más allá de nuestras fronteras. Estas oportunidades situaron a Ursi como parte de un diálogo internacional en torno a la escultura contemporánea.

Un legado vivo en cada exposición
Hoy, las exposiciones dedicadas a Ursi no son solo retrospectivas, sino actos de memoria colectiva. Cada muestra, ya sea en Aguilar de Campoo o en otros escenarios, es un recordatorio del poder transformador de su arte y de la vigencia de su mensaje: la dignidad del trabajo, la espiritualidad del gesto y la belleza de lo humano.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *