Hablar de Ursicino Martínez, Ursi, es hablar de un creador profundamente ligado a su tierra y a su gente. Su obra no nace en la distancia ni en la abstracción, sino en la vida cotidiana: en la mina, en el juego infantil, en el esfuerzo del atleta o en la calma del paisaje. Cada escultura es un fragmento de memoria convertido en forma.

La madera y el bronce fueron sus lenguajes principales. En la calidez de la madera supo escuchar la voz de lo humano, lo cercano y lo efímero. En el bronce encontró la permanencia, la huella que resiste al tiempo. Esa combinación le permitió construir un discurso donde lo pasajero y lo eterno conviven en armonía

La espiritualidad ocupa un lugar central en su arte. Ursi no buscaba representar únicamente escenas, sino transmitir una experiencia interior. Sus esculturas invitan a detenerse, a contemplar en silencio, a reconocer en los gestos más sencillos una verdad profunda.

El vínculo con la naturaleza es también esencial. La materia no era un obstáculo a domar, sino un aliado con quien dialogar. Sus vetas, sus nudos y sus imperfecciones se convertían en parte de la obra, recordándonos que la belleza auténtica nace de lo natural.

Más allá de lo individual, Ursi comprendió el valor de lo colectivo. La vida minera, el trabajo compartido, el corro de los niños, son escenas que reflejan la fuerza de la comunidad. Su obra es también una celebración de la solidaridad y de la memoria cultural que une a las personas.

Hoy, el museo de Ursi en Aguilar de Campoo custodia este legado vivo. No es solo un espacio de exposición, sino un lugar de encuentro, de aprendizaje y de emoción. Visitarlo es entrar en contacto con un arte que no se queda en la superficie, sino que toca lo más hondo del ser humano.

El arte de Ursi trasciende la materia para convertirse en memoria y espiritualidad. En sus esculturas conviven la fuerza de la naturaleza, la dignidad del trabajo y la ternura de lo cotidiano. Un legado único que hoy se conserva en el museo de Aguilar de Campoo.


Una respuesta a «Ursi: arte, memoria y espiritualidad»

  1. Avatar de Un comentarista de WordPress

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